La necesidad

elizabethperezantonioround3-0414Todo lo que hacemos en Book Harvest se basa en la evidencia. La investigación científica informa lo que creemos, lo que hacemos, y cómo lo hacemos. Estos son algunos de los motivos detrás de nuestros grandes sueños y métodos audaces.

Todos los niños necesitan crecer con libros – y muchos. 

  • Tener libros en casa propulsa a un niño más lejos en su educación.

“La diferencia entre criarse en una casa sin libros en comparación con criarse en una casa con una biblioteca de 500 libros tiene tan gran efecto en el nivel de educación que logra un niño como tener padres apenas alfabetos (tres años de educación) en comparación con tener padres de educación universitaria (15 o 16 años de educación)…. Ambos factores, tener una biblioteca de 500 libros o tener padres de educación universitaria, propulsan a un niño 3.2 años más lejos en su educación, en promedio.” De “Books in home as important as parents’ education in determining children’s education level,” Science Daily, 21 de mayo de 2010.

No podemos afectar la educación de los padres, pero ¡SÍ podemos afectar el número de libros en la casa!

  • Los niños de familias de bajos ingresos carecen de libros en casa, a diferencia de sus compañeros de ingresos más altos.

El 61% de los niños de bajos ingresos de los Estados Unidos están creciendo en casas sin libros (Reading Literacy in the United States: Findings from the IEA Reading Literacy Study, 1996). Middle income households average 13 books per child (Neuman, S., & Dickinson, D. (Eds.). (2006) Handbook of Early Literacy Research (Vol. 2).

Esta diferencia de libros basada en los ingresos pone a nuestros niños a una desventaja enorme (¡pero remediable!) para el éxito en la escuela.

  • Tener libros en casa es el indicador más importante del éxito en la escuela – sobrepasa los ingresos, la educación de los padres, la composición de la familia, y todos los demás factores.  Para tener éxito en la escuela, los niños tienen que crecer en casas ricas en libros (Jeff McQuillan, The Literacy Crisis: False Claims, Real Solutions, 1998).
  • Académicamente, los niños que crecen en casas sin libros están tres años atrasados en promedio en comparación con los niños en casas con muchos libros, aún cuando se controla por otros factores claves como los ingresos y la educación de los padres (M.D.R. Evans et al, “Family scholarly culture and educational success:  Books and schooling in 27 nations,”Research in Social Stratification and Mobility, junio de 2010).
  • Un estudio de 2009 encontró que los niños de familias de ingresos medios se dedicaron a leer libros de dibujos con un adulto por 1,000 a 1,700 horas; para los niños de familias de bajos ingresos, ese número era sólo 25 horas (Informe de la Fundación Packard y MacArthur en Jumpstart, “America’s Early Childhood Literacy Gap,” 2009).
  • Los niños de bajos ingresos empiezan la escuela con un déficit que persiste de forma inquietante: el 88% de los estudiantes de primer grado que leen bajo el nivel de grado seguirán leyendo bajo el nivel de grado en el cuarto grado (Juel, C., “Learning to read and write: A longitudinal study of 54 children from first through fourth grades.” Journal of Educational Psychology, 80, 1988).
  • La forma más potente y de mayor impacto de mejorar el nivel de lectura de los niños desventajados económicamente es aumentar su acceso a materiales impresos apropiados (Sanford Newman et al, “America’s Child Care Crisis: A Crime Prevention Tragedy,” Fight Crime: Invest in Kids, 2000).

IMG_0898Proveer una abundancia de libros a niños en casas de bajos ingresos puede ayudar a romper el vínculo entre la pobreza y resultados académicos pobres. 

  • La pobreza y el rendimiento académico tienen una relación inversa. La publicación en febrero de 2015 de las notas de las escuelas públicas de Carolina del Norte reveló notas que se alineaban con una precisión chocante e inquietante con los ingresos: el 80% de las escuelas en las cuales el 80% o más de los estudiantes califican para el almuerzo gratis o rebajado recibieron una nota de D o F.  Más del 90% de las escuelas en las cuales menos de 20% de los estudiantes califican para el almuerzo gratis o rebajado recibieron una nota de A o B. En Carolina del Norte, donde el 53% de los estudiantes de escuela pública vienen de casas de bajos ingresos, esta situación crea una necesidad convincente de intervenciones que dirigen recursos a las escuelas con un gran porcentaje de estudiantes de bajos ingresos. Dado que tener libros en casa es el indicador de éxito académico más importante, ayudar a construir bibliotecas en casa es una forma importante de alzar el rendimiento académico de los niños que viven en pobreza. De hecho, podría ser la forma más barata y de mayor impacto.
  • El labor de proveer libros a los niños que los necesitan es urgente. La Campaign for Grade-Level Reading cita la competencia lectora como “el predictor más importante de la graduación de la escuela secundaria y el éxito profesional. Sin embargo, cada año más del 80% de los niños de bajos ingresos fallan este escalón decisivo.” Tener acceso fácil a los libros puede ayudar a bajar esta tasa.

Proveer una gran cantidad de libros a un bebé y su familia desde el nacimiento confiere beneficios enormes. 

  • El cerebro crece más rápidamente en el primer año, a un ritmo de 700 nuevas conexiones neuronales por segundo (UNICEF).
  • El ochenta por ciento del desarrollo del cerebro ocurre en los primeros tres años de vida (Urban Child Institute).

helenatwigLas experiencias en los primeros años determinan la capacidad del cerebro. Las entradas y los enriquecimientos son cruciales durante este periodo. 

  • Los libros están en el fondo de la adquisición del lenguaje para los niños, y la adquisición del lenguaje es un factor importante – tal vez el más importante – para determinar la preparación para el kindergarten y el éxito en la escuela a largo plazo. Los libros desencadenan las palabras, y los niños necesitan escuchar muchísimas palabras para desarrollar el cerebro. Sólo 15 minutos por día de lectura con un padre expone a un niño a un millón de palabras por año (Anderson, Wilson, y Fielding, 1988). Los libros son las herramientas que permiten que los padres lean y hablen con sus hijos, un acto sencillo que muchos damos por hecho.
  • Los niños de familias profesionales al empezar el kindergarten ya han escuchado 45 millones de palabras; los niños de familias que reciben beneficios sociales han escuchado solamente 13 millones de palabras al empezar el kindergarten. Esa brecha impactante de 32 millones de palabras, casi 300 palabras por hora, pronostica directamente los resultados futuros (Betty Hart and Todd R. Risley, Meaningful Differences in the Everyday Experience of Young American Children, Paul H. Brookes Publishing Co., 1995).
  • Los estudiantes del primer grado de bajos ingresos tienen un vocabulario de 2,900 palabras – la mitad del vocabulario de 5,800 palabras de los estudiantes del primer grado de hogares profesionales (White, T. G., Graves, M. F., y Slater, W. H. Growth of reading vocabulary in diverse elementary schools: Decoding and word meaning. Journal of Educational Psychology, 82 (2), 1990).
  • La American Academy of Pediatrics emitió una declaración de política en 2014 de que los pediatras deberían aconsejar a los padres de niños pequeños que les leyeran cada día e informarlos que es sabido que compartir palabras y dibujos en libros apropiados a la edad fortaleza el lenguaje y la alfabetización emergente.
  • Sólo el 48 por ciento de los niños pobres están preparados para el kindergarten a los cinco años, en comparación con el 75 por ciento de los niños de familias de ingresos medios o altos, una brecha de 27 por ciento (“Starting School at a Disadvantage: The School Readiness of Poor Children”, Julia B. Isaacs, Brookings Institution, marzo de 2012).

Es en el verano cuando el tener acceso a libros es más importante para los niños escolares; de hecho, el no tener acceso a libros durante el verano tiene consecuencias devastadoras. 

  • La pérdida de aprendizaje en el verano representa un asombroso 80% de la brecha de rendimiento basada en los ingresos (Drs. Richard Allington and Anne McGill-Franzen, Summer Reading: Closing the Rich-Poor Reading Achievement Gap, Teachers College Press, 2012).
  • Proveerle a un niño una docena de libros seleccionados por él mismo al principio del verano por tres años seguidos confirió el mismo beneficio que asistir a la escuela de verano en cada uno de los tres años a una fracción del costo ($50 vs. $3,000 por niño por verano). El beneficio fue un aumento de la competencia lectora de 35-40% de un nivel de grado (Allington and Franzen).

IMG_6994Para que los libros en la casa tengan el mayor impacto, los niños tienen que elegir sus propios libros. 

  • Uno de los descubrimientos más llamativos de un estudio de tres años de la lectura en el verano entre estudiantes de primaria de bajos ingresos fue que los participantes mejoraron sus notas de lectura al seleccionar libros de cultura popular elegidos por ellos mismos en vez de libros clásicos o libros designados por sus maestros. Este estudio y otros revelan que los niños ganan más cuando se les permiten elegir sus propios libros (Allington et al, Addressing Summer Reading Setback Among Economically Disadvantaged Elementary Students, Reading Psychology 31, 2010).
  • Cuando se les preguntó a los estudiantes qué libro habían disfrutado más, el 80% respondieron que el que habían disfrutado más era uno que habían elegido ellos mismos (Gambrell, L.B. (1996). Creating classroom cultures that foster reading motivation. The Reading Teacher, 50).
  • Los estudiantes que eligen lo que leen y que tienen un ambiente cómodo para leer (como su casa) leen más, son más motivados, y demuestran mayor alfabetización y capacidad lingüística aumentada (Krashen, S., The Power of Reading. Englewood, Col.: Libraries Unlimited, Inc, 1993).